Lo de los videojuegos

Anoche fue la gala de los Game Awards. A mí lo de trasnochar ya se me hace cuesta arriba, así que yo los veo en diferido, tranquilamente, con las pausas de rigor para ir al baño sin perderme nada, que uno ya tiene una edad para ir perdiéndose cosas.
Os cuento.
Expedition 33, la gran protagonista
Esta ha sido claramente la edición de Expedition 33, un poco similar a lo que pasó el año de Baldur’s Gate 3. Los franceses se han llevado 9 premios, y aunque algunos son un poco polémicos, en general estoy bastante de acuerdo. Doritos, no sé si te van a perdonar no darle el mejor RPG a Kingdom Come: Deliverance 2.
World Premiere, dicho molando
Seamos sinceros. Lo de los premios es la excusa que se monta alrededor de un evento cargado de anuncios, en la mayoría de los casos pagados. En parte es hasta normal: no quedan casi eventos grandes de videojuegos, así que toda la atención está aquí. Eso hace que todas las editoras y desarrolladoras quieran su minuto de oro en los Game Awards.
Los World Premiere que me parecieron más interesantes:
- Divinity, lo nuevo de Larian Studios, que fue sin duda uno de los grandes momentos de la noche. Después de Baldur’s Gate 3, cualquier cosa que anuncien viene automáticamente con el hype disparado.
- Control Resonant, una nueva entrega por parte de Remedy, que sigue explotando ese universo tan reconocible y extraño que tan bien se les da.
- Star Wars: Fate of the Old Republic, dirigido por Casey Hudson, director de la trilogía Mass Effect y Star Wars: Knights of the Old Republic.
- Total War: Warhammer 40.000, llevando la estrategia a gran escala al universo 40K. Se intuye que hay hasta batalla espacial.
- Y una mención especial al regreso de Mega Man, que tocó directamente la fibra nostálgica. Ver a Capcom recuperando una de sus sagas clásicas siempre es una buena noticia.
Se vieron un montón de tráilers; estos no fueron los únicos anuncios. Son, como digo, los que más interesantes me han parecido, aunque seguro que me estoy dejando alguno.
Empezó fuerte, y se fue desinflando
El principal problema de la gala es que empezó demasiado fuerte. El arranque fue una sucesión casi continua de anuncios potentes, nombres importantes y estudios de primer nivel. Así que pensé: “leches, si están presentando el nuevo Divinity en la primera hora, ¿qué se van a dejar para el final?”. Y ese creo que ha sido el principal problema de este año: que no había nada más. Todos los petardos grandes los soltaron al principio.
Así que al final nos quedaron anuncios menores, contenido claramente promocional y una sensación de relleno terrible. No hubo one more thing, ni sorpresas finales, ni nada.
Me quedo con los buenos momentos: los anuncios potentes, el reconocimiento a Expedition 33 y algunos instantes de auténtico espectáculo (cómo suena la banda sonora de Expedition 33 en directo). Pero también con la idea de que los Game Awards necesitan ajustar mejor el ritmo si quieren mantener la atención del público en los próximos años.
Os dejo el enlace al evento completo --> https://www.youtube.com/watch?v=d-BDeU3R5ic